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https://www.posta.com.mx/cdmx/jovenes-aprenden-mas-a-traves-de-memes-que-en-conferencias/vl2160469
Jóvenes capitalinos aprenden más a través de memes que en conferencias, señala la UNAM
Un estudio sobre cultura realizado por la institución revela que estudiantes la ven como una manera de convivencia cotidiana.
Publicado el
Febrero 06, 2026, 05:45
Por: Maureen Hernández
Así como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizó un estudio sobre los microsismos en la CDMX, ahora llevó a cabo uno que tiene que ver con la cultura de los jóvenes capitalinos.
Los memes, las redes sociales y los grupos de WhatsApp se han consolidado como los principales espacios donde las juventudes aprenden y construyen cultura, por encima de bibliotecas, auditorios o conferencias tradicionales.
La investigación, titulada «Cultura, ¿qué es, dónde vive y cómo se consume?», analiza cómo el alumnado de nivel medio superior se vincula con la cultura tanto dentro como fuera de la escuela, especialmente en entornos digitales y de convivencia cotidiana.
¿Cuántos jóvenes participaron en el estudio de la UNAM?
El análisis socioantropológico reunió los testimonios de 2 mil 940 estudiantes de bachillerato, provenientes de los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), los cinco Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) y otros 14 centros educativos.
Del total, mil 890 estudiantes pertenecían a la ENP y el CCH, mientras que mil 80 provenían de otros subsistemas. En cuanto a la distribución por género, 49.7% de las personas encuestadas fueron hombres y 47.2%, mujeres. Es importante mencionar que la UNAM ha realizado distintos estudios como el del Síndrome del arca de Noé.
Redes sociales, el nuevo territorio cultural
De acuerdo con los resultados, los jóvenes aprenden más de los memes porque forman parte de su rutina diaria. Las redes sociales, la convivencia con amistades y la comunicación digital permiten que la cultura se transmita de forma espontánea, accesible y cercana a su realidad.
El estudio subraya que, para las juventudes, “la cultura se construye desde la convivencia, la participación espontánea, las redes digitales y los espacios informales”, más que como un producto que se consume de manera pasiva.
¿Cómo se investigó la relación entre jóvenes y cultura?
La metodología incluyó 70 entrevistas, un cuestionario digital, 14 registros etnográficos dentro de los planteles y 10 charlas con docentes y promotores culturales. Las encuestas fueron realizadas por Bitácora Social, organización especializada en estudios de carácter social y cultural.
El objetivo central fue comprender de qué manera las juventudes se acercan a la cultura en espacios académicos, pero también en su vida cotidiana y digital.
¿Cuáles son las barreras para la cultura institucional?
La investigación también identificó obstáculos importantes para el acceso a la cultura formal. El 39.76 por ciento de los estudiantes señaló la distancia y el transporte como principal limitante, mientras que el 37.23 por ciento mencionó la falta de tiempo.
Estas condiciones explican por qué 51.3 por ciento rara vez asiste a actividades culturales programadas, ya que la oferta institucional no forma parte de su dinámica diaria. Por otro lado, la UNAM también dio a conocer que esta es la comida callejera que se puede comer sin riesgo de salud.
Entre 26 y 27 por ciento de los encuestados considera que la cultura es un reflejo de la identidad colectiva y la historia social, conceptos que también circulan ampliamente en memes y contenidos digitales.
La Jornada
https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/06/opinion/unam-la-propuesta-de-reforma
UNAM. La propuesta de reforma
Los temas críticos de la UNAM son diversos y su atención demanda de un esfuerzo profundo y sistemático. Foto
Hugo Casanova Cardiel*
06 de febrero de 2026 00:01
Uno de los mayores retos de las instituciones universitarias es el de mantenerse a la altura de las demandas de su tiempo y de su entorno. El caso de la UNAM no es una excepción y si bien son contundentes los logros que ha alcanzado a lo largo de las últimas décadas, también es necesario reconocer que su problemática se ha vuelto cada vez más compleja e intensa. Los temas críticos de la institución son diversos y su atención demanda de un esfuerzo profundo y sistemático. En tal sentido, hoy resulta impostergable la necesidad de avanzar en un proceso de reflexión que atienda los grandes temas de la institución y que logre plantear un horizonte razonable de futuro.
Como es sabido, la UNAM enfrentó una transformación radical en los 70. Bajo la gestión de los doctores González Casanova y Soberón Acevedo, se sentaron las bases no solamente para esa década, sino prácticamente para medio siglo de vida institucional. Se trataba de dos rectores que, aun respondiendo a visiones distantes entre sí, fueron mostrando, al paso del tiempo, una insospechada confluencia en términos de su impulso a la docencia (Colegio de Ciencias y Humanidades, Sistema de Universidad Abierta, Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales); la investigación (creación de entidades y plazas académicas, infraestructura y equipamiento); la difusión de la cultura (infraestructura física y organizativa, así como aliento a las artes).
A partir de entonces, la Universidad Nacional multiplicó su población escolar pasando de poco más de 63 mil estudiantes en 1970 a 373 mil en 2025. Asimismo, con la creación y transformación de centros, institutos y recintos culturales, la investigación y difusión de la cultura, alcanzaron un crecimiento cuantitativo sin precedentes en la historia de la UNAM. Con todo, los números no representan la única expresión de sus retos: en poco más de 50 años, la institución se vio fuertemente impactada por las crecientes demandas de una sociedad en movimiento.
No podría ignorarse que, en este largo periodo, la comunidad universitaria se ha expresado a través de propuestas y demandas –no siempre tersas– para alcanzar la transformación institucional. La reforma institucional es, por todo ello, un proceso complejo que no podría ser reducido a su dimensión de forma o coyuntura, sino que reclama ser considerado en términos sustantivos y de contenido.
Sin desconocer las aportaciones de las gestiones anteriores –ni ignorar las lecciones que dejaron los ejercicios fallidos– la propuesta lanzada por el rector Lomelí al inicio de su gestión, consiste en actualizar el legado histórico de la Universidad Nacional, perfilando un nuevo modelo institucional con un enfoque prospectivo. Así, considerando un horizonte al año 2050, se ha presentado una propuesta de reforma institucional que se asume como integral, académica, inclusiva, democratizante, plural, progresiva, prospectiva, institucional, transparente y con compromiso histórico.
Y ello no es un simple agregado de conceptos, sino que aspira a constituirse como un ideario que recoge el legado reformista universitario y, de manera concreta, las aspiraciones de amplios sectores académicos, estudiantiles y de trabajadores a lo largo de estas décadas. La reforma está concentrada en tres grandes dimensiones: la académica, que es el centro de la vida universitaria; la institucional, que abarca los grandes temas que sostienen la acción sustantiva universitaria; y la normativa y de gestión que concentra el entramado jurídico y organizativo de la Universidad Nacional.
La reforma opera con base en 10 prioridades, indicativas y no limitativas, delineadas en el plan de desarrollo institucional: 1. Fortalecimiento de la colegialidad y la gobernanza; 2. Fortalecimiento de las figuras académicas –especialmente profesorado de asignatura y personal técnico académico–; 3. Compromiso con la igualdad de género y atención a las violencias; 4. Fortalecimiento de la relación entre UNAM, sociedad y gobierno; 5. Compromiso con la integridad académica; 6. Compromiso con la sostenibilidad; 7. Fortalecimiento de la docencia; 8. Fortalecimiento de la investigación; 9. Fortalecimiento de la difusión; 10. Descentralización, simplificación y transparencia.
Algunas de estas iniciativas, como la revisión y fortalecimiento de las figuras académicas o la renovación de la infraestructura docente, ya han comenzado a operarse y tienen un grado considerable de avance. La propuesta de reforma descansa en una variedad de temas sustantivos que reclaman la participación activa de estudiantes, académicos y personal administrativo a través de los órganos de representación (Consejo Universitario, Consejos Académicos de Área, Consejos Técnicos y Consejos Internos, entre otros); de manera directa, por medio de los canales digitales planteados para ello; y mediante otras formas de consulta que fortalezcan la gobernanza universitaria.
A partir de todo ello, se han comenzado a elaborar diagnósticos específicos y documentos ad hoc, referidos a los diversos temas de la reforma y en los que ya se han conformado algunos grupos de trabajo y análisis. Se trata de un primer esfuerzo que busca sumar voces para construir propuestas pertinentes y oportunas para la institución actual y que buscan contribuir a la construcción de la UNAM del futuro. El país y la sociedad así lo demandan.
*Autor de La UNAM y el Estado. Autonomía y compromiso social. México, UNAM, 2025.
SDP Noticias
https://www.sdpnoticias.com/mexico/unam-analiza-eliminacion-de-carreras-en-letras-modernas/
UNAM analiza eliminación de carreras en Letras Modernas
Preocupa en UNAM posible eliminación de la carrera de Letras Modernas por baja demanda de aspirantes.
Por Mariana Gutiérrez
febrero 06, 2026 a las 07:29 GMT-6
Se ha dado a conocer que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), está analizando la posibilidad de eliminar la carrera de Letras Moderna ante la baja demanda en la convocatoria de ingreso.
Cabe recordar que la carrera de Letras Modernas de la UNAM consiste en varias licenciaturas como:
· Alemán
· Francés
· Inglés
· Italiano
· Portugués
¿Por que la UNAM considera eliminar la carrera de Letras Modernas?
El Consejo Técnico de la Facultad de Filosofía y Letras manifestó su preocupación ante la consideración de la UNAM de eliminar la carrera de Letras Modernas pero ¿cuál es la razón?
Esto se debe a la baja demanda en la convocatoria de ingreso a esta carrera en la UNAM; por ejemplo, solo se registraron 15 aspirantes para 27 lugares para Letras Modernas Alemanas.
Mientras que, para Letras Modernas Francesas la demanda para la carrera en la UNAM fue solo de 21 aspirantes para una oferta de 37 lugares.
Ante la baja demanda, la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM ha considerado necesario hacer un balance de qué tan indispensable es mantener licenciaturas como Letras Modernas que ya no despiertan interés entre estudiantes de bachillerato.
No obstante, el Consejo Técnico de la Facultad de Filosaofía, aseguró que estas licenciaturas como la carrera de Letras Modernas, “son vitales para el desarrollo de las humanidades en la universidad y en nuestro país”.
Es por eso que incluso los estudiantes de la licenciatura de Letras Modernas en la UNAM, han comenzado a realizar campañas de promoción en TikTok en donde han destacado las áreas de trabajo y la manera de aplicar, la cual no se necesita tener un dominio previo del idioma.
Los Ángeles Press
https://losangelespress.org/con-voz-propia/2026/feb/05/cibercrimen-y-seguridad-universidades-y-energia-blancos-estrategicos-14283.html
Cibercrimen y seguridad: universidades y energía, blancos estratégicos
Tras el incremento de ciberataques contra instituciones, México enfrenta una amenaza silenciosa que vincula el cibercrimen con la seguridad nacional.
Las instituciones educativas gubernamentales mexicanas (UNAM, UAM, IPN, etc) son conocidas en el mundo Underground como «escuelas» para «hackers».
Hazael Sayavedra
Viernes, 06 de Febrero del 2026, 00:15
La falta de una política integral de seguridad cibernética expone al Estado a riesgos que van más allá de la pérdida de información.
Analista en inteligencia estratégica
UNAM: la fragilidad del conocimiento frente a la intrusión digital
El caso más reciente y simbólico de la vulnerabilidad institucional en México no ocurrió en una refinería ni en un banco, sino en el corazón del conocimiento nacional. Entre finales de 2025 y principios de 2026, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) confirmó intrusiones no autorizadas en al menos cinco de sus sistemas informáticos, lo que obligó a la desconexión preventiva de plataformas internas.
Aunque la institución sostuvo públicamente que no existió extracción de datos personales de alumnos o docentes, la admisión misma del acceso no autorizado revela un problema mayor: la exposición estructural de una de las redes académicas más grandes de América Latina, con más de 100 mil sistemas interconectados, muchos de ellos heterogéneos y difíciles de blindar de manera uniforme.
Reportes independientes de especialistas en ciberseguridad apuntaron a que el atacante —identificado en foros como ByteToBreach— habría tenido acceso temporal a servidores sensibles, incluidos sistemas de correo institucional. La duración del acceso, estimada en varias horas, refuerza una constante en incidentes de este tipo: la detección tardía.
Desde una óptica de inteligencia, el riesgo no se limita a datos académicos. La UNAM concentra:
Investigaciones científicas estratégicas
Proyectos con financiamiento nacional e internacional
Información de cooperación con entidades públicas y privadas
Redes de comunicación de alto nivel institucional
Un actor criminal o híbrido (criminal–político) no busca únicamente datos personales; busca mapear redes, identificar nodos críticos y comprender dinámicas internas. En términos técnicos, este tipo de intrusiones suelen apoyarse en phishing dirigido (spear phishing), explotación de credenciales válidas, movimiento lateral y persistencia encubierta, técnicas habituales en manuales de Advanced Persistent Threats (APT).
Pemex 2019: el ransomware como arma contra infraestructura crítica
Antes de la UNAM, el antecedente más grave en el sector público mexicano fue el ataque de ransomware contra Petróleos Mexicanos (Pemex) en noviembre de 2019. Aquel incidente marcó un punto de quiebre: demostró que una empresa productiva del Estado podía ser parcialmente paralizada por un grupo criminal digital.
El ataque cifró información en servidores y estaciones de trabajo, afectó sistemas administrativos y obligó a operar fuera del dominio corporativo. Los atacantes exigieron 565 bitcoins, equivalentes en ese momento a casi cinco millones de dólares, una de las demandas de rescate más altas registradas entonces contra una empresa estatal.
Auditorías posteriores revelaron fallas críticas:
Sistemas operativos obsoletos y sin soporte
Falta de parches de seguridad
Segmentación deficiente de redes
Gestión laxa de accesos privilegiados
Las variantes de malware asociadas al ataque fueron vinculadas a familias como Ryuk y DoppelPaymer, utilizadas bajo esquemas de Ransomware-as-a-Service (RaaS), un modelo que permite a distintos actores criminales ejecutar ataques sin desarrollar su propio código.
Desde el punto de vista estratégico, Pemex no fue un objetivo financiero aislado. Fue un objetivo simbólico y operativo: energía, soberanía y estabilidad económica en un solo blanco.
Cibercriminales, cárteles y la mutación del delito organizado
México enfrenta hoy un fenómeno más complejo: la hibridación entre cibercrimen y crimen organizado tradicional. Grupos como LockBit, BlackCat (ALPHV), Cl0p, Medusa y 8Base dominan el ecosistema global del ransomware, pero sus servicios son utilizados, directa o indirectamente, por redes locales.
En paralelo, organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han sido señaladas en informes internacionales por incorporar:
Especialistas en sistemas y telecomunicaciones
Uso de criptomonedas para lavado de dinero
Plataformas cifradas (Telegram, Signal, infraestructuras propias)
Compra de accesos comprometidos en foros clandestinos
Un caso documentado por autoridades estadounidenses reveló cómo un hacker vinculado al Cártel de Sinaloa explotó datos telefónicos y sistemas de vigilancia para identificar informantes del FBI en México, derivando en asesinatos. Ese episodio marcó una línea clara: el ciberespacio ya es un campo táctico para la violencia física.
Técnicas recurrentes en los ataques
Los incidentes analizados comparten patrones técnicos bien definidos:
Spear phishing y robo de credenciales
Explotación de vulnerabilidades no parcheadas
Movimiento lateral dentro de redes comprometidas
Exfiltración silenciosa de información previa a la extorsión
Doble y triple extorsión (cifrado + amenaza de filtración + presión mediática)
DDoS como distracción o castigo
Estas técnicas no requieren actores estatales; están disponibles en mercados criminales bajo esquemas de Cybercrime-as-a-Service.
Riesgo estratégico: más allá del incidente
UNAM y Pemex representan dos caras del mismo problema: la ausencia de una visión de la ciberseguridad como asunto de seguridad nacional. Cuando una universidad estratégica o una empresa energética es vulnerada, no solo se pierden datos; se pierde capacidad de control, confianza institucional y ventaja estratégica.
México enfrenta un entorno donde:
El volumen de ataques crece exponencialmente
El crimen organizado adopta tecnología con rapidez
Las instituciones reaccionan más de lo que previenen
Sin una política integral que combine inteligencia, tecnología, contrainteligencia digital y cooperación internacional, los ciberataques dejarán de ser noticias aisladas para convertirse en herramientas sistemáticas de presión, sabotaje y control.
En el siglo XXI, la soberanía no solo se defiende con territorio y armas, sino con redes seguras, datos protegidos y capacidad de anticipación. Hoy, ese sigue siendo el punto más débil del Estado mexicano.
La Aldea de la Información
La música puede expresar la condición humana de manera sublime: Gabriela Ortiz
La música puede expresar la condición humana de manera sublime: Gabriela Ortiz
UNAM febrero 6, 2026 7:30 am
Gabriela Ortiz Torres, maestra de la Facultad de Música (FaM) de la UNAM, fue galardonada por segundo año consecutivo en los premios Grammy, pero, a diferencia del año pasado que recibió un reconocimiento por Revolución Diamantina –sobre los distintos tipos de violencia hacia la mujer–, ahora es premiada por Yanga, una obra que abunda sobre la rebelión ocurrida en Veracruz encabezada por un líder africano en contra de la corona en la Nueva España.
En total, Yanga recibió tres premios Grammy. Dos le corresponden directamente a Ortiz Torres: el primero por Mejor Compendio Clásico y el segundo por Mejor Composición Clásica Contemporánea por Dzonot (concierto para violoncello incluido en el mismo material discográfico). El tercer reconocimiento fue para el Coro Maestro de Los Ángeles, por Mejor Interpretación Coral en Yanga.
En entrevista con Gaceta UNAM, la también académica reflexionó sobre su historia musical, sus composiciones y cómo la Universidad le ha ayudado en su carrera profesional.
Gaceta UNAM: Dice que la música la eligió a usted. ¿Cómo ha sido el camino que la llevó desde su formación musical y sus primeros acercamientos a la composición hasta consolidar una trayectoria reconocida internacionalmente con los Grammy?
Gabriela Ortiz: La música me eligió a mí, porque desde que recuerdo, siempre fue mi pasión. Desde bebé reaccionaba a ella: si escuchábamos algo alegre, me emocionaba; si era triste, también.
Empecé escuchando mucho a Cri-Cri. Mi papá me lo ponía. Después, mis tíos llegaban a la casa y oían a los Beatles. Mis padres, además, fundaron el grupo Los Folkloristas.
En mi casa se escuchaba música clásica. Era normal despertar con Beethoven o Mozart, porque mi papá era un gran melómano y mi mamá estudió 18 años piano. La música estaba muy presente, tanto el folclor como la música de concierto formaban parte de mi entorno. Después empecé a tocar la guitarra y el charango. Iba a La Peña de los Folkloristas, estudié con Gerardo Tamez, tenía un grupo y tocábamos música folclórica.
Otra parte de mi formación fue la escuela Manuel Bartolomé Cossío, fundada por el refugiado español José de Tapia Bujalance junto con su esposa Graciela de Tapia, pianista y directora de la primaria. Cuando mi mamá vio que la música era una de mis pasiones, me sugirió estudiar de manera formal. Empecé con lecciones de piano con Graciela de Tapia. Luego, con Mario Stern, quien daba clases de coro en la primaria y era compositor y profesor de la Facultad de Música de la UNAM. A él le debo la idea de entender la creatividad musical.
Un intérprete también es un creador y tiene que darle vida a lo que está congelado. Esa información congelada sería la partitura, pero la idea de poder inventar una melodía o un ritmo fue a través de ejercicios muy lúdicos que nos daba Mario Stern. De pronto me di cuenta de que me encantaba y que podía tener esa capacidad de hacer pequeñas piezas y eso sí me abrió otro camino. Ahí fue cuando empecé realmente a decidir que a lo mejor yo no iba a hacer la carrera de piano, que tal vez había una oportunidad de hacer un camino dentro del ámbito de la composición.
Seguí con el piano y entré a la escuela Tlamatinime, hoy CIEM, fundado por María Antonieta Lozano. Con ella estudié armonía, piano y solfeo, y comencé a escribir mis primeras piezas.
Terminé la prepa en el CCH, por eso le debo mucho a la UNAM: estoy ahí desde entonces. Me fui un año a Francia, estudié en un conservatorio municipal y obtuve un lugar en la Escuela Normal de Música de París, además de una beca de Bellas Artes, pero por problemas de salud de mi madre tuve que regresar.
No alcancé a inscribirme a la entonces Escuela Nacional de Música, y mi papá me inscribió en la Ollin Yoliztli, donde conocí a Mario Lavista. Hice una doble formación: asistía como oyente al Conservatorio Nacional de Música con él, pero sabía que necesitaba un grado académico, que obtuve en la UNAM.
Un año después ingresé a la Escuela Nacional de Música y estudié con Federico Ibarra. Ambos maestros me dieron ópticas muy distintas para abordar la composición. Después, con una beca de la UNAM, hice un posgrado en Inglaterra y, al regresar, me incorporé a la Facultad como profesora.
GU: ¿Qué significado tiene para usted el reconocimiento de los premios Grammy y cómo dialoga con su vínculo con la UNAM y la docencia?
GO: Significa mucho. La Universidad es una institución muy generosa. Gran parte de mi educación profesional la hice ahí, desde la preparatoria. Mi familia también está profundamente vinculada a la UNAM: mi abuelo fue economista, director de la Facultad de Economía, miembro de la Junta de Gobierno e investigador; hay un aula que lleva su nombre. Mi madre hizo la carrera de Psicología, mi hermano estudió artes plásticas en Xochimilco y un tío es profesor de la Facultad de Ciencias (FC).
Le debo también mis estudios de posgrado. En mi época aún se otorgaban becas para estudiar en el extranjero y fui una de las personas privilegiadas que pudo hacerlo. Sin ese apoyo no hubiera podido estudiar en Inglaterra, donde hice la maestría y el doctorado. Por eso para mí es importante retribuir y contribuir a las nuevas generaciones y así poder regresar todo lo que esta gran institución me dio.
GU: En sus obras como Revolución Diamantina, Dzonot y Yangaaborda temas como el feminismo, la insurrección, la memoria histórica y la ecología. ¿Podría contarnos cuál fue la inspiración detrás de cada pieza y por qué desde la composición decide hablar de problemáticas sociales?
GO: Para mí, la música tiene la capacidad de expresar la condición humana de una manera sublime. Si escuchas la música de Mahler, resume lo que es verdaderamente la profundidad de esa condición. Escuchas tristeza, la naturaleza, la muerte. He encontrado que la música es la mejor manera en la que me puedo expresar.
Hay gente que lo hace de otra manera. Hay académicos, por ejemplo, que pueden hablar del feminismo. Hay mujeres que se dedican a eso, grandes académicas que hablan sobre los diferentes tipos de violencia y lo hacen a través de artículos académicos. Pero si yo quiero hablar de eso, no lo puedo hacer desde ese ámbito, lo tengo que hacer desde la música, porque es la mejor forma en la que yo he podido expresarme y creo que el mensaje se recibe de otra manera. A mi parecer, un artista se nutre de todo lo que está viviendo y la mejor vía en la que yo puedo sacar todo es a través de mi trabajo.
Yanga iba a ser una ópera. Estábamos haciendo un año sabático en la Universidad de Indiana y ahí mi esposo, Alejandro Escuer, que también es profesor de flauta traversa aquí en la FaM, fundador del grupo ÓNIX Ensamble, estaba leyendo el libro Azteca, de Gary Jennings. Es una especie de ficción, de novela histórica, pero bastante bien documentada. Y en el segundo volumen del libro sale el personaje de Gaspar Yanga. Yo nunca había oído hablar de él, y me pareció fascinante su historia; que un príncipe del Congo, de la nobleza africana llegara como esclavo a México en el siglo XVI, que lograra escaparse de los españoles, se replegara en la sierra, formara estos palenques con otros esclavos, que también escaparon, y después lograra negociar con la corona española para fundar el primer pueblo libre de este continente, que fue San Lorenzo de los Negros, que hoy es Yanga, en el estado de Veracruz.
La historia me pareció fascinante y pensé que sería increíble hacer una ópera sobre este tema, porque significaría hablar de esta tercera raíz, la afromexicana. Lo primero que reflexioné fue que hacer la música implicaría hablar de estas raíces: la africana, la europea y la de los pueblos originarios. Eso es lo que realmente ha nutrido la música de nuestro país, la música folclórica y étnica de México. Me pareció un reto y una gran historia.
Nunca pude hacer la ópera, pero después vino la oportunidad. Esta es la segunda pieza que yo escribí para Gustavo Dudamel y la Filarmónica de Los Ángeles, y en ese momento Gustavo me dice: “Oye, quiero que hagas una obra para coro y orquesta, que pueda ir con la Novena de Beethoven”. Y yo respondí: “¿Qué?” Porque estamos hablando de la gran, gran obra del siglo XIX. Yo dije: “Esto es insuperable”. ¿Qué hago yo al lado de Beethoven? Pero, tampoco podía decirle que no a Gustavo y a la Filarmónica de Los Ángeles. Además, era como el segundo encargo y pensé “tengo que entrarle”. Y lo primero que reflexioné fue “me tengo que escapar de Beethoven. O sea, debo hacer algo absolutamente distinto a él”.
Y eso fue lo que hice. Decidí hacer una paráfrasis orquestal de esta idea de ópera que es Yanga”. Pensé que había que abordarlo desde el lado latinoamericano y que esta historia podía también hablar de libertad, pero desde otro ángulo y otra óptica, y que además yo podía reflejar ahí una identidad muy particular, cultural y hacer algo muy diferente.
Es por eso que elegí este tema. Trabajamos en un poema, a partir del libreto que hizo Santiago Martín Bermúdez y yo invité al grupo de percusiones Tambuco, que son extraordinarios; Alfredo Bringas, uno de sus miembros fundadores, es también profesor de percusiones en la Facultad de Música, porque para mí era muy importante que estuviera el color de los instrumentos y de esta música.
GU: ¿De Dzonot qué nos puede decir?
GO: Siempre he tenido una obsesión con el agua. Ciudad de México fue construida sobre agua y hoy enfrenta una grave crisis hídrica. A partir de un documental sobre cenotes me fascinó su importancia histórica, espiritual y ecológica. Son ecosistemas fundamentales que hoy están amenazados por el desarrollo turístico y la pérdida de biodiversidad. La obra habla de esa paradoja entre belleza y destrucción.
GU: ¿Nos puede platicar cómo es trabajar con Gustavo Dudamel?
GO: Trabajar con él es fantástico. Conoce y entiende profundamente mi música. Tiene una intuición extraordinaria y ha impulsado mucho la música latinoamericana. Gracias a él se creó una iniciativa panamericana con la Filarmónica de Los Ángeles para estrenar y comisionar obras. Mi música muchas veces tiene esta parte rítmica que no siempre es fácil para los músicos o los directores y Gustavo lo entiende perfecto con los ojos cerrados.
Exclusivas MX
La música puede expresar la condición humana de manera sublime: Gabriela Ortiz
La música puede expresar la condición humana de manera sublime: Gabriela Ortiz
El álbum Yanga, compuesto por la académica de la FaM, recibió tres premios Grammy
Por Exclusivas MX
Publicado 5 febrero, 2026
Gabriela Ortiz Torres, maestra de la Facultad de Música (FaM) de la UNAM, fue galardonada por segundo año consecutivo en los premios Grammy, pero, a diferencia del año pasado que recibió un reconocimiento por Revolución Diamantina –sobre los distintos tipos de violencia hacia la mujer–, ahora es premiada por Yanga, una obra que abunda sobre la rebelión ocurrida en Veracruz encabezada por un líder africano en contra de la corona en la Nueva España.
En total, Yanga recibió tres premios Grammy. Dos le corresponden directamente a Ortiz Torres: el primero por Mejor Compendio Clásico y el segundo por Mejor Composición Clásica Contemporánea por Dzonot (concierto para violoncello incluido en el mismo material discográfico). El tercer reconocimiento fue para el Coro Maestro de Los Ángeles, por Mejor Interpretación Coral en Yanga.
En entrevista con Gaceta UNAM, la también académica reflexionó sobre su historia musical, sus composiciones y cómo la Universidad le ha ayudado en su carrera profesional.
Gaceta UNAM (GU): Dice que la música la eligió a usted. ¿Cómo ha sido el camino que la llevó desde su formación musical y sus primeros acercamientos a la composición hasta consolidar una trayectoria reconocida internacionalmente con los Grammy?
Gabriela Ortiz (GO): La música me eligió a mí, porque desde que recuerdo, siempre fue mi pasión. Desde bebé reaccionaba a ella: si escuchábamos algo alegre, me emocionaba; si era triste, también. Empecé escuchando mucho a Cri-Cri. Mi papá me lo ponía. Después, mis tíos llegaban a la casa y oían a los Beatles. Mis padres, además, fundaron el grupo Los Folkloristas. En mi casa se escuchaba música clásica. Era normal despertar con Beethoven o Mozart, porque mi papá era un gran melómano y mi mamá estudió 18 años piano. La música estaba muy presente, tanto el folclor como la música de concierto formaban parte de mi entorno.
Después empecé a tocar la guitarra y el charango. Iba a La Peña de los Folkloristas, estudié con Gerardo Tamez, tenía un grupo y tocábamos música folclórica. Otra parte de mi formación fue la escuela Manuel Bartolomé Cossío, fundada por el refugiado español José de Tapia Bujalance junto con su esposa Graciela de Tapia, pianista y directora de la primaria.
Cuando mi mamá vio que la música era una de mis pasiones, me sugirió estudiar de manera formal. Empecé con lecciones de piano con Graciela de Tapia. Luego, con Mario Stern, quien daba clases de coro en la primaria y era compositor y profesor de la Facultad de Música de la UNAM. A él le debo la idea de entender la creatividad musical.
Un intérprete también es un creador y tiene que darle vida a lo que está congelado. Esa información congelada sería la partitura, pero la idea de poder inventar una melodía o un ritmo fue a través de ejercicios muy lúdicos que nos daba Mario Stern. De pronto me di cuenta de que me encantaba y que podía tener esa capacidad de hacer pequeñas piezas y eso sí me abrió otro camino.
Ahí fue cuando empecé realmente a decidir que a lo mejor yo no iba a hacer la carrera de piano, que tal vez había una oportunidad de hacer un camino dentro del ámbito de la composición. Seguí con el piano y entré a la escuela Tlamatinime, hoy CIEM, fundado por María Antonieta Lozano. Con ella estudié armonía, piano y solfeo, y comencé a escribir mis primeras piezas. Terminé la prepa en el CCH, por eso le debo mucho a la UNAM: estoy ahí desde entonces.
Me fui un año a Francia, estudié en un conservatorio municipal y obtuve un lugar en la Escuela Normal de Música de París, además de una beca de Bellas Artes, pero por problemas de salud de mi madre tuve que regresar. No alcancé a inscribirme a la entonces Escuela Nacional de Música, y mi papá me inscribió en la Ollin Yoliztli, donde conocí a Mario Lavista.
música expresar condición humana Gabriela Ortiz
Hice una doble formación: asistía como oyente al Conservatorio Nacional de Música con él, pero sabía que necesitaba un grado académico, que obtuve en la UNAM. Un año después ingresé a la Escuela Nacional de Música y estudié con Federico Ibarra. Ambos maestros me dieron ópticas muy distintas para abordar la composición. Después, con una beca de la UNAM, hice un posgrado en Inglaterra y, al regresar, me incorporé a la Facultad como profesora.
GU: ¿Qué significado tiene para usted el reconocimiento de los premios Grammy y cómo dialoga con su vínculo con la UNAM y la docencia?
GO: Significa mucho. La Universidad es una institución muy generosa. Gran parte de mi educación profesional la hice ahí, desde la preparatoria. Mi familia también está profundamente vinculada a la UNAM: mi abuelo fue economista, director de la Facultad de Economía, miembro de la Junta de Gobierno e investigador; hay un aula que lleva su nombre. Mi madre hizo la carrera de Psicología, mi hermano estudió artes plásticas en Xochimilco y un tío es profesor de la Facultad de Ciencias (FC).
Le debo también mis estudios de posgrado. En mi época aún se otorgaban becas para estudiar en el extranjero y fui una de las personas privilegiadas que pudo hacerlo. Sin ese apoyo no hubiera podido estudiar en Inglaterra, donde hice la maestría y el doctorado. Por eso para mí es importante retribuir y contribuir a las nuevas generaciones y así poder regresar todo lo que esta gran institución me dio.
GU: En sus obras como Revolución Diamantina, Dzonot y Yanga aborda temas como el feminismo, la insurrección, la memoria histórica y la ecología. ¿Podría contarnos cuál fue la inspiración detrás de cada pieza y por qué desde la composición decide hablar de problemáticas sociales?
GO: Para mí, la música tiene la capacidad de expresar la condición humana de una manera sublime. Si escuchas la música de Mahler, resume lo que es verdaderamente la profundidad de esa condición. Escuchas tristeza, la naturaleza, la muerte. He encontrado que la música es la mejor manera en la que me puedo expresar.
Hay gente que lo hace de otra manera. Hay académicos, por ejemplo, que pueden hablar del feminismo. Hay mujeres que se dedican a eso, grandes académicas que hablan sobre los diferentes tipos de violencia y lo hacen a través de artículos académicos. Pero si yo quiero hablar de eso, no lo puedo hacer desde ese ámbito, lo tengo que hacer desde la música, porque es la mejor forma en la que yo he podido expresarme y creo que el mensaje se recibe de otra manera. A mi parecer, un artista se nutre de todo lo que está viviendo y la mejor vía en la que yo puedo sacar todo es a través de mi trabajo.
Yanga iba a ser una ópera. Estábamos haciendo un año sabático en la Universidad de Indiana y ahí mi esposo, Alejandro Escuer, que también es profesor de flauta traversa aquí en la FaM, fundador del grupo ÓNIX Ensamble, estaba leyendo el libro Azteca, de Gary Jennings. Es una especie de ficción, de novela histórica, pero bastante bien documentada.
Y en el segundo volumen del libro sale el personaje de Gaspar Yanga. Yo nunca había oído hablar de él, y me pareció fascinante su historia; que un príncipe del Congo, de la nobleza africana llegara como esclavo a México en el siglo XVI, que lograra escaparse de los españoles, se replegara en la sierra, formara estos palenques con otros esclavos, que también escaparon, y después lograra negociar con la corona española para fundar el primer pueblo libre de este continente, que fue San Lorenzo de los Negros, que hoy es Yanga, en el estado de Veracruz.
La historia me pareció fascinante y pensé que sería increíble hacer una ópera sobre este tema, porque significaría hablar de esta tercera raíz, la afromexicana. Lo primero que reflexioné fue que hacer la música implicaría hablar de estas raíces: la africana, la europea y la de los pueblos originarios. Eso es lo que realmente ha nutrido la música de nuestro país, la música folclórica y étnica de México. Me pareció un reto y una gran historia.
Nunca pude hacer la ópera, pero después vino la oportunidad. Esta es la segunda pieza que yo escribí para Gustavo Dudamel y la Filarmónica de Los Ángeles, y en ese momento Gustavo me dice: “Oye, quiero que hagas una obra para coro y orquesta, que pueda ir con la Novena de Beethoven”.Y yo respondí: “¿Qué?” Porque estamos hablando de la gran, gran obra del siglo XIX. Yo dije: “Esto es insuperable”. ¿Qué hago yo al lado de Beethoven? Pero, tampoco podía decirle que no a Gustavo y a la Filarmónica de Los Ángeles. Además, era como el segundo encargo y pensé “tengo que entrarle”. Y lo primero que reflexioné fue “me tengo que escapar de Beethoven. O sea, debo hacer algo absolutamente distinto a él”.
Y eso fue lo que hice. Decidí hacer una paráfrasis orquestal de esta idea de ópera que es Yanga. Pensé que había que abordarlo desde el lado latinoamericano y que esta historia podía también hablar de libertad, pero desde otro ángulo y otra óptica, y que además yo podía reflejar ahí una identidad muy particular, cultural y hacer algo muy diferente.
Es por eso que elegí este tema. Trabajamos en un poema, a partir del libreto que hizo Santiago Martín Bermúdez y yo invité al grupo de percusiones Tambuco, que son extraordinarios; Alfredo Bringas, uno de sus miembros fundadores, es también profesor de percusiones en la Facultad de Música, porque para mí era muy importante que estuviera el color de los instrumentos y de esta música.
GU: ¿De Dzonot qué nos puede decir?
GO: Siempre he tenido una obsesión con el agua. Ciudad de México fue construida sobre agua y hoy enfrenta una grave crisis hídrica. A partir de un documental sobre cenotes me fascinó su importancia histórica, espiritual y ecológica. Son ecosistemas fundamentales que hoy están amenazados por el desarrollo turístico y la pérdida de biodiversidad. La obra habla de esa paradoja entre belleza y destrucción.
GU: ¿Nos puede platicar cómo es trabajar con Gustavo Dudamel?
GO: Trabajar con él es fantástico. Conoce y entiende profundamente mi música. Tiene una intuición extraordinaria y ha impulsado mucho la música latinoamericana. Gracias a él se creó una iniciativa panamericana con la Filarmónica de Los Ángeles para estrenar y comisionar obras. Mi música muchas veces tiene esta parte rítmica que no siempre es fácil para los músicos o los directores y Gustavo lo entiende perfecto con los ojos cerrados.
Impulso Informativo
Crean metodología para detección rápida y precisa del virus SARS-CoV-2
Crean metodología para detección rápida y precisa del virus SARS-CoV-2
Impulso Administrador
02.06.2026
· Crean metodología para detección rápida y precisa del virus SARS-CoV-2
· Podría identificar, en una sola prueba, COVID, influenza y virus sincicial respiratorio; incluso dengue, chikungunya y Zika
De manera más rápida y precisa será posible detectar y cuantificar el virus del SARS-CoV-2, causante de la pandemia de la COVID-19, con una metodología desarrollada por un grupo interdisciplinario de investigación de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Primero en muestras de estándares sintéticos y después en muestras de pacientes, mediante un dispositivo microfluídico que en un futuro facilitará realizar pruebas fuera de los laboratorios, es decir, en clínicas y centros de salud con atención médica básica.
La metodología fue publicada en un artículo científico de la revista Microsystems & Nanoengineering, perteneciente al grupo editorial Nature.
El proyecto -donde se conjuntan las capacidades de infraestructura de cada institución para abordar diversos aspectos- lo integraron:
Luis Fernando Olguín Contreras, académico de la Facultad de Química (FQ); Laura Oropeza Ramos, docente de la Facultad de Ingeniería (FI); Luis Álvarez Icaza y Óscar Pilloni Choreño, investigadores del Instituto de Ingeniería (IIngen); Kenia Chávez Ramos, Frida Trejo y Prisciluis Caheri Salas Navarrete, posdoctorantes en la Universidad Nacional. Asimismo, Eva Ramón Gallegos, del IPN; y José Esteban Muñoz Medina, del IMSS.
Más aplicaciones
La microtecnología propuesta permite dividir una muestra del paciente en miles de microgotas utilizando un dispositivo microfluídico. En cada una se realiza una reacción bioquímica y después se analiza el porcentaje de las positivas para determinar de forma absoluta el número de partículas virales, explicó Kenia Chavez.
Además, la reacción bioquímica utilizada en la detección se produce a una temperatura constante. En cambio, la PCR, que es el patrón de referencia, requiere cambios de temperatura drásticos. Con ello podemos llevar a cabo la detección del SARS-CoV-2 en un ensayo con una duración de 30 minutos, en vez de las dos horas empleadas en la PCR, acotó Luis Olguín.
Es el primer paso que se ve plasmado en una publicación importante a nivel internacional, indicaron Laura Oropeza y Luis Álvarez Icaza.
En México, destacaron Caheri Salas y Esteban Muñoz, “circulan tres virus respiratorios de importancia: COVID, influenza y virus sincicial respiratorio; entonces, este trabajo podría ser modificado para detectarlos en una sola prueba, lo cual representaría un ahorro económico relevante. Otras enfermedades que sería capaz de localizar son el dengue, chikungunya y Zika.
Oscar Pilloni resaltó que una de las aplicaciones será contar con un equipo portátil, “factible de llevar a lugares en donde no se cuenten con laboratorios de biología molecular para diagnóstico, así como realizar pruebas para mayor cantidad de enfermedades y, en un solo ensayo, tener el diagnóstico para varios padecimientos”.
A decir de Laura Oropeza, subraya la importancia de la interdisciplina donde todas las áreas son fundamentales, en este caso se laboró a partir de la ingeniería, microfluídica, microfabricación, bioquímica, biotecnología y la medicina, entre otras. Además, la publicación es fundamental porque amplía la posibilidad de llevarlo a un proceso tecnológico.
En el artículo titulado Critical aspects of droplet digital reverse transcription loop-mediated isothermal amplification (ddRT-LAMP) for viral pathogens detection (Aspectos críticos para la detección de patógenos virales utilizando la transcripción reversa y la amplificación isotérmica por bucle digital en microgotas [Chavez et al Microsyst Nanoeng 11, 137, 2025]) participaron, por parte de la Universidad Nacional las investigadoras e investigadores de la FQ y de FI, así como del IIngen.
Impulso Informativo
El MUAC realiza sus actividades de 2026
Impulso Administrador
02.06.2026
· Inaugurará dos exposiciones el 7 de febrero: Los grupos y otras revueltas artísticas. Redes y colectividades en México 1976-1985; y Néstor Jiménez. Uno entre millones
· Bajo las nociones de ecología y sustentabilidad presentará la muestra colectiva multidisciplinar Desde el umbral
6 febrero 2026.-El Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), adscrito a la Dirección General de Artes Visuales (DGAV) de la UNAM, inicia sus actividades para este primer semestre del año con una amplia exposición que arroja nuevas luces sobre la historia del arte reciente en nuestro país al plantear una mirada profunda sobre el arte disidente mexicano de los años setenta y ochenta.
Además, continuará con su programa de exposiciones dedicadas al trabajo de artistas menores de 40 años, cuya producción responde a perspectivas situadas en contextos de pensamiento crítico; concreta la primera etapa de un programa transversal de trabajo en torno a las nociones de ecología y sustentabilidad, y plantea una intensa oferta académica con una programación diversa a través de Campus Expandido.
Vinculación académica y trabajo transversal
Como ha sucedido en proyectos clave a lo largo del quehacer del MUAC, el museo continúa reafirmando sus alianzas estratégicas con institutos y facultades universitarias como el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, así como con su Posgrado en Historia del Arte en el campo de Estudios Curatoriales, con quienes se trabajó para el desarrollo de la exposición Los grupos y otras revueltas artísticas. Redes y colectividades en México 1976-1985.
Más allá de sus salas de exhibición, el MUAC enfoca sus procesos de trabajo para repensar de forma transversal a la institución desde las nociones de ecología y sustentabilidad. Un ejemplo de ello es que derivado del trabajo que se realizó en sesiones internas desarrolladas a lo largo de 2025 y que involucraron a todas las áreas del museo, se presentará la exposición Desde el umbral.
En el marco de la exhibición se desarrollarán residencias artísticas basadas en la colaboración entre artistas que utilizan la investigación como modelo de producción creativa y distintos centros de investigación científica de la UNAM, fortaleciendo la vocación universitaria del MUAC al generar vínculos activos y formas experimentales de conocimiento compartido transdisciplinar. Asimismo, el equipo de programas públicos organizará un seminario en torno a la ecología y la sustentabilidad para el segundo semestre del año.
Cabe destacar que los equipos de curaduría, programas públicos, registro y conservación de obra, museografía, vinculación, comunicación y administración conformaron un “equipo verde” para investigar e incorporar prácticas sustentables a sus labores y proyectos estableciendo etapas a ser implementadas a lo largo de los próximos años.
Programa de exposiciones del primer semestre
Los grupos y otras revueltas artísticas
Redes y colectividades en México 1976-1985
Replantea la narrativa de los colectivos artísticos en México durante los años setenta y ochenta. Analiza su formación y producción a través de hitos que marcaron sus genealogías como la Bienal de París de 1977 y el Frente Mexicano de Trabajadores de la Cultura. El proyecto integra iniciativas autogestionadas, la experimentación en museos y las aportaciones fundamentales de grupos feministas. Así, se rastrea el impacto y la evolución de estos agentes en el campo del arte nacional.
(Del 7 febrero al 30 de agosto | Salas 4, 5, 6, 7 y 8).
Néstor Jiménez. Uno entre millones
Esta exposición da cuenta de lo que Jiménez (Ciudad de México, 1988) llama la epopeya de un hombre común, es decir, hitos en el arco de vida de un hombre representativo de la clase trabajadora.
Su épica, íntima y amorosa, es también un ensayo sobre la masculinidad vulnerable y en flujo, capturada entre las condiciones de vida generadas por el capitalismo industrial y la creciente desaparición del trabajador, quien será suplantado por la automatización e inteligencia artificial.
Forma parte de la serie de exposiciones enfocadas en creadores jóvenes cuyas prácticas amplían sus lenguajes artísticos y medios desde perspectivas situadas en contextos específicos y pensamiento crítico.
(Del 7 de febrero al 3 de julio | Sala 3).
Desde el umbral
Desde el umbral reúne a artistas e investigadores de múltiples disciplinas que retan la separación entre la naturaleza y lo humano desde su constitución política.
A partir de encuentros poéticos y meditativos, especulativos o fantásticos, las obras expuestas trabajan desde el duelo por la destrucción del planeta para trazar la distancia entre el mundo natural como objeto de uso y explotación hasta la reconfiguración de su ontología más profunda al otorgarle voluntad e incluso espíritu.
Algunos artistas e investigadores aplican modelos científicos y transdisciplinares desde el arte para establecer comunicación con animales y plantas, o bien para investigar la militarización de los ríos y montañas.
Otros, de forma directa, exploran los argumentos legales y casos emblemáticos constitucionales –incluyendo la ratificación de creencias de pueblos originarios en las leyes de diversos países– que han fundamentado la atribución de derechos a océanos, ríos o animales.
Todas las propuestas, sin embargo, negocian el umbral entre la capacidad política y cívica humana y su extensión hacia aquello que es más que humano, no sin antes anotar el ciclo vicioso entre pérdida de derechos humanos y la degradación territorial y animal.
(Del 3 de junio al 11 de diciembre | Salas 1 y 2).
Tim Hecker
Esta es la primera intervención del músico canadiense Tim Hecker en un museo de México. Conocido por sus elegantes combinaciones de ambient, ruido digital, drone y minimalismo, influidas por su reciente conversión al budismo, Hecker estrenará una pieza compuesta ex profeso para el Espacio de Experimentación Sonora (EES) del MUAC y su sistema de 22.2 canales, que extenderá las exploraciones realizadas en álbumes como Harmony in Ultraviolet, Ravedeath 1972 o el más reciente Shards. Se trata de una experiencia envolvente que exige la participación sensorial íntegra del escucha.
(Del 25 de abril al 27 de septiembre | Espacio de Experimentación Sonora).
Comunidad y pensamiento crítico
El MUAC fortalece su compromiso con la formación integral y el pensamiento crítico por medio de programas públicos que ponen en práctica formas de reimaginación y construcción de lo público a partir de la exploración de relaciones, maneras de contar historias y elaborar discursos, y fomentar aprendizajes ligados al arte y pensamiento contemporáneos desde la Universidad.
Programas de Extensión y Difusión
En este primer semestre se dará continuidad a proyectos de extensión y difusión a través de talleres mensuales como ¡Punto extra! y Viernecitos en el MUAC para el público infantil. La oferta incluye el taller Hackea tu outfit para adolescentes, el Diplomado Introductorio al Arte Contemporáneo y el programa de mediadores universitarios de arte: Enlace MUAC. Estas acciones de extensión buscan fortalecer la formación artística y la vinculación social de los universitarios y el público general.
Espacios de reflexión y diálogo colectivo
Desde Campus Expandido, el programa de seminarios escolarizados y no escolarizados articula procesos de aprendizaje y crítica con comunidades temporales y especializadas en torno a discursos globales, teorías emergentes y formas de escucha transdisciplinar.
En este semestre se impartirán seminarios que colectivizan las complejidades del presente, abordan los cruces entre pedagogía, política, feminismos y derechos humanos, producción de arte y crítica en Centroamérica y el Caribe, ecología, sustentabilidad y sus activismos, junto a destacados investigadores y artistas.
El primer seminario escolarizado del año acompaña el programa de exposiciones del museo bajo el título “Los grupos y las pedagogías militantes. Arte, participación y crítica educativa en los años setenta”. Comenzó el 4 de febrero y concluirá el 27 de mayo de 2026 y será impartido por la Dra. Mónica Amieva, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Más información sobre los programas académicos en campusexpandido@muac.unam.mx
El Heraldo de Saltillo
Desarrollan en México método rápido y preciso para detectar el virus SARS-CoV-2
Desarrollan en México método rápido y preciso para detectar el virus SARS-CoV-2
Por El Heraldo de Saltillo -6 febrero, 2026
Podría identificar, en una sola prueba, COVID, influenza y virus sincicial respiratorio; incluso dengue, chikungunya y Zika
Ciudad de México.- De manera más rápida y precisa será posible detectar y cuantificar el virus del SARS-CoV-2, causante de la pandemia de la COVID-19, con una metodología desarrollada por un grupo interdisciplinario de investigación de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Primero en muestras de estándares sintéticos y después en muestras de pacientes, mediante un dispositivo microfluídico que en un futuro facilitará realizar pruebas fuera de los laboratorios, es decir, en clínicas y centros de salud con atención médica básica.
La metodología fue publicada en un artículo científico de la revista Microsystems & Nanoengineering, perteneciente al grupo editorial Nature.
El proyecto -donde se conjuntan las capacidades de infraestructura de cada institución para abordar diversos aspectos- lo integraron:
Luis Fernando Olguín Contreras, académico de la Facultad de Química (FQ); Laura Oropeza Ramos, docente de la Facultad de Ingeniería (FI); Luis Álvarez Icaza y Óscar Pilloni Choreño, investigadores del Instituto de Ingeniería (IIngen); Kenia Chávez Ramos, Frida Trejo y Prisciluis Caheri Salas Navarrete, posdoctorantes en la Universidad Nacional. Asimismo, Eva Ramón Gallegos, del IPN; y José Esteban Muñoz Medina, del IMSS.
Más aplicaciones
La microtecnología propuesta permite dividir una muestra del paciente en miles de microgotas utilizando un dispositivo microfluídico. En cada una se realiza una reacción bioquímica y después se analiza el porcentaje de las positivas para determinar de forma absoluta el número de partículas virales, explicó Kenia Chavez.
Además, la reacción bioquímica utilizada en la detección se produce a una temperatura constante. En cambio, la PCR, que es el patrón de referencia, requiere cambios de temperatura drásticos. Con ello podemos llevar a cabo la detección del SARS-CoV-2 en un ensayo con una duración de 30 minutos, en vez de las dos horas empleadas en la PCR, acotó Luis Olguín.
Es el primer paso que se ve plasmado en una publicación importante a nivel internacional, indicaron Laura Oropeza y Luis Álvarez Icaza.
En México, destacaron Caheri Salas y Esteban Muñoz, “circulan tres virus respiratorios de importancia: COVID, influenza y virus sincicial respiratorio; entonces, este trabajo podría ser modificado para detectarlos en una sola prueba, lo cual representaría un ahorro económico relevante. Otras enfermedades que sería capaz de localizar son el dengue, chikungunya y Zika.
Oscar Pilloni resaltó que una de las aplicaciones será contar con un equipo portátil, “factible de llevar a lugares en donde no se cuenten con laboratorios de biología molecular para diagnóstico, así como realizar pruebas para mayor cantidad de enfermedades y, en un solo ensayo, tener el diagnóstico para varios padecimientos”.
A decir de Laura Oropeza, subraya la importancia de la interdisciplina donde todas las áreas son fundamentales, en este caso se laboró a partir de la ingeniería, microfluídica, microfabricación, bioquímica, biotecnología y la medicina, entre otras. Además, la publicación es fundamental porque amplía la posibilidad de llevarlo a un proceso tecnológico.
En el artículo titulado Critical aspects of droplet digital reverse transcription loop-mediated isothermal amplification (ddRT-LAMP) for viral pathogens detection (Aspectos críticos para la detección de patógenos virales utilizando la transcripción reversa y la amplificación isotérmica por bucle digital en microgotas [Chavez et al Microsyst Nanoeng 11, 137, 2025]) participaron, por parte de la Universidad Nacional las investigadoras e investigadores de la FQ y de FI, así como del IIngen. (UNAM)

