DIRECCIÓN GENERAL DE COMUNICACIÓN SOCIAL
COORDINACIÓN DE SÍNTESIS Y MONITOREO
Monitoreo Web 4 de mayo – Matutino
KCH Comunicación
Científicos de la UNAM despliegan satélites para frenar el sargazo en costas mexicanas
Científicos de la UNAM despliegan satélites para frenar el sargazo en costas mexicanas
4 de mayo de 2026
Un grupo de especialistas de la UNAM ha intensificado el monitoreo del sargazo, una macroalga que se ha convertido en uno de los desafíos más graves para el ambiente y la economía en las costas de México.
Con el apoyo de tecnología satelital y modelos predictivos, investigadores del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) trabajan para reducir los efectos de este fenómeno, que golpea con fuerza a entidades como Quintana Roo.
Cada año, el sargazo llega de forma masiva al litoral del Caribe mexicano. Para 2024, se prevé la llegada de 40 millones de toneladas métricas de biomasa de sargazo en el Océano Atlántico, una cifra muy superior a las 96 mil toneladas que se recolectaron en Quintana Roo durante el año anterior.
La detección temprana, gracias a estas herramientas avanzadas, permite que las autoridades organicen respuestas rápidas para salvaguardar tanto las playas como la economía local, que depende en gran medida del turismo.
La Secretaría de Marina retira más de 28 mil toneladas de sargazo del Caribe Mexicano durante la temporada 2026. Crédito: X/@SEMAR_mx
Un problema que no da tregua en el Caribe mexicano
Durante los últimos seis años, el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra y el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología han unido esfuerzos para identificar, vigilar y mitigar la llegada de esta macroalga.
La situación se agravó a partir de 2022, cuando comenzaron a llegar volúmenes enormes de algas a la región, impulsados por el calentamiento global y las alteraciones en las corrientes oceánicas.
El sargazo representa un peligro para la salud pública, ya que absorbe metales pesados como arsénico, mercurio y cadmio del mar. Por esta razón, no es apto como alimento para animales y puede contaminar los acuíferos si se deposita en lugares no autorizados.
Científicos de la UNAM emplean tecnología satelital y drones para monitorear y mitigar el sargazo, una macroalga que representa un grave desafío ambiental y económico en el Caribe mexicano, con 40 millones de toneladas métricas anticipadas para 2024. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Adicionalmente, la recolección mecánica retira parte de la arena, lo que afecta aún más los ecosistemas costeros.
Entre las medidas implementadas, las autoridades han colocado barreras de contención en 90 kilómetros del litoral para detener la llegada del sargazo, pero este sistema resulta insuficiente frente a la magnitud del problema.
Cuando el sargazo se descompone, una parte de la biomasa se hunde y cruza por debajo de las barreras, generando el fenómeno conocido como “marea marrón”.
Monitoreo satelital y trabajo de campo
El monitoreo del sargazo se realiza mediante imágenes satelitales gratuitas del Sentinel-2, las cuales se actualizan cada cinco días.
El área de observación abarca la costa de Quintana Roo, así como Belice, Guatemala y zonas cercanas de Honduras, territorios por donde las manchas de sargazo transitan primero antes de llegar a México. Para los periodos sin imágenes, se aplican modelos que toman en cuenta las corrientes oceánicas, el viento y el oleaje, lo que permite anticipar la llegada y ubicación de las acumulaciones flotantes de sargazo.
El trabajo científico se apoya en equipos de campo. La precisión de los datos obtenidos con satélites se verifica usando GPS flotantes y espectroradiómetros, que ayudan a identificar la presencia y características de las algas. Además, el uso de drones facilita la observación directa de la interacción entre el sargazo, los arrecifes y los ecosistemas costeros.
Herramientas, soluciones y mirada al futuro
El equipo de la UNAM ha recopilado un acervo de cuatro mil 700 imágenes de la región, lo que permite realizar análisis retrospectivos y entender la evolución del fenómeno durante los últimos años.
También se difunde información sobre la disposición correcta del sargazo en tierra, con el fin de evitar que la contaminación llegue a los suelos y mantos acuíferos.
En cuanto a las soluciones, los expertos impulsan proyectos para capturar el sargazo en altamar, procesarlo y evitar que permanezca flotando, con el objetivo de proteger los ecosistemas costeros y los destinos turísticos de la región.
Impulso Informativo
Articula la UNAM conocimiento, creatividad y responsabilidad social: María Soledad Funes
Articula la UNAM conocimiento, creatividad y responsabilidad social: María Soledad Funes
Impulso Administrador
05.04.2026
Estudiantes de Ingeniería en Computación de la FES Aragón analizan los 2 mil 469 municipios del país, a fin de visibilizar la carencia de infraestructura hídrica en localidades rurales
El trabajo fue reconocido con el primer lugar en el HackODS convocado por el IER y el IGF
Se trata de que la evaluación de datos se constituya en instrumento para comprender mejor la realidad y transformarla, resaltó Alfred Barry U’Ren
4 mayo 2026.-En la UNAM se pueden brindar, a partir de distintas perspectivas, soluciones como traducir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU en información accesible y narrativas visuales comprensibles, subrayó la coordinadora de la Investigación Científica de esta casa de estudios, María Soledad Funes Argüello.
Al presidir la ceremonia de premiación del HackODS UNAM 2026 -en el cual estudiantes de Ingeniería en Computación de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón obtuvieron el primer sitio- expresó:
Este ejercicio es particularmente valioso porque muestra lo que como Universidad nos importa profundamente, es decir, articular conocimiento, creatividad y responsabilidad social.
Queremos impulsar este tipo de espacios donde se fortalecen capacidades y, sobre todo, se forman comunidades con vocación de incidir, añadió ante los directores de los institutos de Ciencias Nucleares (ICN); de Energías Renovables; y de Geofísica (IGF), Alfred Barry U’Ren Cortés, Miguel Robles Pérez y José Luis Macías Vázquez, respectivamente.
Además de crear un prototipo, se trata de avanzar hacia una cultura en la que el análisis de datos se constituya en instrumento para comprender mejor la realidad y, sobre todo, transformarla, aseveró Alfred Barry U’Ren en la ceremonia a la que asistieron el integrante del Comité Organizador del HackODS, Guillermo Barrios del Valle; y la vicerrectora de Vinculación de Utel Universidad, Julieta Palma Anda.
Facilitar su trabajo
El proyecto de las y los alumnos universitarios busca visibilizar la carencia de infraestructura hídrica en localidades rurales de México, a través de la creación de tableros interactivos que muestren el avance o rezago del país en algunos rubros de la Agenda 2030.
Se trata del primer hackatón de la Universidad Nacional enfocado en transformar los ODS en narrativas visuales accesibles, mediante el uso de herramientas tecnológicas de código abierto y datos públicos.
El primer lugar fue para LinuxitODS, integrado por Alejandra Naomi Muciño Hernández, Víctor Federico Caldera Arellano y Jesús Sebastián Vázquez Zarco, estudiantes del sexto semestre de ingeniería en computación de la FES.
En el auditorio “Marcos Moshinsky”, del ICN, Vázquez Zarco dijo que el objetivo fue visibilizar la problemática a “aquellas personas que se pierden entre los números, entre las estadísticas”. Naomi Muciño refirió que la idea surgió de su historia, pues en su casa en la alcaldía Cuajimalpa, pueblo de San Lorenzo Acopilco, hace algunos años éramos más considerados zonas rurales y mi colonia no contaba con infraestructura hidráulica.
La iniciativa fue liderada por el IGF y el IER; el certamen contó con la participación de 226 universitarios de México y otras naciones como Colombia, Rusia y Alemania; y 66 especialistas entre ellas personas capacitadoras, mentoras y jueces.
Durante seis semanas los equipos participaron en 38 horas de capacitación en temas como ODS, datos abiertos, ciencia de datos, visualización, creative commons, UX/UI, IA y storytelling, además de 42 horas de mentorías.
Luego de este proceso, 43 equipos continuaron y 20 llegaron a la final, donde los proyectos fueron evaluados por 10 juezas y jueces con base en calidad técnica, creatividad, impacto y accesibilidad.
Reporteros en Movimiento
Con el dinero que costó Dos Bocas se hubiera duplicado el presupuesto de la UNAM durante seis años
Con el dinero que costó Dos Bocas se hubiera duplicado el presupuesto de la UNAM durante seis años
Juan Lázaro 4 mayo, 2026
CDMX, mayo de 2026.- El dinero destinado a la construcción de la Refinería Dos Bocas en el estado de Tabasco hubiera equivalido a duplicar el presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México, la más grande e importante del país, durante seis años consecutivos.
Luis Jorge Galindo, asesor y analista político, aseguró que duplicar los recursos financieros a la Máxima Casa de Estudios del país le permitiría ubicarse entre las 10 mejores del mundo y sacar eventualmente a miles de familias mexicanas de su condición de precariedad.
“Invertir en educación genera un efecto multiplicador de riqueza mucho mayor que la infraestructura. Las refinerías tienen valor estratégico, pero no sacan a los mexicanos de la pobreza. La educación sí”, afirmó durante su participación en la Semana Cultural de la Universidad Marista de la CDMX, en la que presentó su libro Los Ecos del Poder.
Ante un auditorio integrado por estudiantes de negocios, educación y humanidades, Galindo detalló que llevar a la UNAM al top 10 mundial tendría impactos benéficos concretos e inmediatos, entre los cuales se encuentran:
Aumento salarial del 30 al 40% para sus casi 40 mil egresados anuales.
Mayor recaudación fiscal para el gobierno a mediano plazo.
Familias que abandonan la pobreza de manera estructural.
Los egresados de Medicina de la UNAM, ejemplificó, perciben hoy en día en su ejercicio profesional un promedio 25 mil pesos mensuales, frente a los 28 o 30 mil pesos de los egresados de la misma carrera de universidades privadas.
“Acortar esa brecha es posible con voluntad política, recursos, inversión y enfoque en la educación”, resaltó.
El analista subrayó que elevar el presupuesto de la UNAM al doble equivaldría tener los recursos anuales de una universidad del nivel de Harvard y propiciaría eventualmente no sólo a mejorar los ingresos de sus egresados, sino también replicar modelos exitosos como los de Singapur y Corea del Sur, naciones que apostaron por la educación y hoy lideran los índices de desarrollo global.
Galindo explicó que nueve de cada 10 estudiantes de la UNAM provienen de familias de bajos ingresos y siete de cada 10 son la primera generación en obtener un título universitario.
Lo anterior permite comprender que invertir más y mejor en educación superior, se convertiría no sólo en una efectiva política social, “sino en la vía más eficaz para romper el ciclo de pobreza en México”.
Finalmente, Luis Jorge Galindo invitó a los jóvenes a desarrollar herramientas clave para su crecimiento profesional: comunicación efectiva, lectura crítica, pensamiento matemático e imaginación.
“La educación no es un gasto: es el único motor probado para transformar un país”, concluyó.
Prensa Mercosur
La UNAM usa tecnología satelital para combatir el sargazo en México
La UNAM usa tecnología satelital para combatir el sargazo en México
Redacción Central Redacción Central 4 de mayo de 2026 4 minutos leídos
La UNAM usa tecnología satelital para combatir el sargazo en México
Especialistas de la UNAM intensifican el monitoreo del sargazo, una macroalga que representa uno de los principales retos ambientales y económicos en las costas mexicanas.
Utilizando tecnología satelital y modelos predictivos, científicos del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) buscan limitar los impactos de este fenómeno, especialmente en estados como Quintana Roo.
El sargazo es una alga que llega de manera masiva al litoral del Caribe mexicano cada año. Para este 2024 se anticipa la presencia de 40 millones de toneladas métricas de biomasa de sargazo en el Océano Atlántico, cifra significativamente mayor que las aproximadamente 96 mil toneladas recolectadas en Quintana Roo el año pasado.
La detección oportuna, a través de tecnologías avanzadas, permite a las autoridades organizar respuestas y proteger tanto las playas como la economía local, dependiente del turismo.
El reto permanente del sargazo en el Caribe mexicano
Durante los últimos seis años, instituciones como el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra y el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología han coordinado esfuerzos para identificar, monitorear y mitigar la llegada del sargazo.
El fenómeno se agravó a partir de 2022, cuando comenzó el arribo de grandes volúmenes de algas a la región, impulsados por el calentamiento global y los cambios en las corrientes oceánicas.
Esta macroalga supone riesgos para la salud pública, ya que absorbe metales pesados como arsénico, mercurio y cadmio del mar; por ello, no es apta como alimento animal y puede contaminar acuíferos si se deposita en sitios no autorizados.
Científicos de la UNAM emplean tecnología satelital y drones para monitorear y mitigar el sargazo, una macroalga que representa un grave desafío ambiental y económico en el Caribe mexicano, con 40 millones de toneladas métricas anticipadas para 2024. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Además, la recolección mecánica retira parte de la arena, afectando aún más los ecosistemas costeros.
Entre las acciones implementadas, las autoridades han colocado barreras de contención en 90 kilómetros del litoral para frenar la llegada del sargazo, pero este sistema es insuficiente ante la magnitud del problema.
Cuando el sargazo se descompone, parte de la biomasa se hunde y cruza por debajo de las barreras, provocando la llamada “marea marrón”.
Estrategias tecnológicas para el monitoreo y análisis
La Secretaría de Marina retira más de 28 mil toneladas de sargazo del Caribe Mexicano durante la temporada
El monitoreo del sargazo se realiza con imágenes satelitales gratuitas del Sentinel-2, actualizadas cada cinco días.
El área de observación abarca la costa de Quintana Roo, así como Belice, Guatemala y zonas cercanas de Honduras, territorios por donde primero transitan las manchas de sargazo antes de llegar a México. Para periodos sin imágenes, se aplican modelos que consideran las corrientes oceánicas, el viento y el oleaje, lo que permite anticipar la llegada y ubicación de las acumulaciones flotantes de sargazo.
El trabajo científico se apoya en equipos de campo. La precisión de los datos obtenidos con satélites se corrobora usando GPS flotantes y espectroradiómetros, que permiten identificar la presencia y características de las algas. Además, el uso de drones facilita la observación directa de la interacción entre el sargazo, los arrecifes y los ecosistemas costeros.
Herramientas, soluciones y perspectivas a futuro
El equipo de la UNAM ha reunido un acervo de cuatro mil 700 imágenes de la región, lo que permite realizar análisis retrospectivos y comprender la evolución del fenómeno en los últimos años.
Se difunde información sobre la correcta disposición del sargazo en tierra, para evitar que la contaminación alcance suelos y mantos acuíferos.
En cuanto a soluciones, los expertos impulsan proyectos para capturar el sargazo en altamar, procesarlo y evitar que permanezca flotando, con el fin de proteger los ecosistemas costeros y los destinos turísticos de la región.
Publicado por: Mariana L. Martínez
Impulso Informativo
Revisan especialistas retos de la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes
Revisan especialistas retos de la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes
Impulso Administrador
05.04.2026
Se evalúan las dificultades en este rubro a través del derecho penal, civil, internacional, administrativo y sus garantías inalienables, dijo Sonia Venegas Álvarez ante Víctor Leonel Juan Martínez, Mariana Gil Bartomeu y comunidad de la FD
4 mayo 2026.-El acceso a la justicia para niñas, niños y adolescentes no es un asunto marginal, sino espacio clave a partir del cual puede medirse la solidez de nuestro Estado constitucional, externó Sonia Venegas Álvarez, directora de la Facultad de Derecho (FD).
De ahí que la brecha entre su reconocimiento y realización pone en evidencia una limitación sobre la manera en que el sistema ha comprendido a este grupo en situación de vulnerabilidad como sujetos de derechos, sostuvo.
En el 2º Foro Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y su Acceso a la Justicia en México, organizado por la entidad universitaria a su cargo y la Oficina de Defensoría de Derechos de la Infancia (ODI) A.C., subrayó:
Esta actividad académica, prosiguió, responde a la necesidad de traducir los desarrollos normativos en prácticas institucionales y se proyecta como espacio imprescindible para impulsar las transformaciones que exigen un análisis crítico de las categorías e inercias en este ámbito.
La jornada, precisó, estudia los desafíos de la protección a menores de edad y adolescentes a través de materias como el derecho penal, civil, internacional, administrativo y las garantías fundamentales, entre otras materias.
Al inaugurar el encuentro, el director general de Derechos Humanos y Justicia Pluricultural de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Víctor Leonel Juan Martínez, consideró que esta actividad es esencial porque implica el reconocimiento de sus prerrogativas y el reto de su implementación. La única forma de garantizar el acceso más igualitario a la justicia es con la participación de todas las instancias.
Mariana Gil Bartomeu, directora de la ODI, refirió que es esencial dejar de verlos y verlas como un grupo aparte, toda vez que están en todos los procesos de justicia como el derecho administrativo, civil, familiar, penal y constitucional.
Necesitamos no solo buenas voluntades, hemos trabajado para que el acceso a la justicia sea un derecho garantizado para ellas y ellos; sin embargo, prevalecen situaciones en las cuales se depende del tipo de juez, fiscal o autoridad.
En el auditorio Benito Juárez de la FD se llevaron a cabo cinco mesas de trabajo donde se abordaron temas como acompañamiento psicológico procesal; representación jurídica; y estrategias para saber qué, quién y cómo informarles sobre los procesos judiciales para defender sus garantías.
Quadratín
Sin recuperarse vegetación registrada antes de erupción del Xitle
Sin recuperarse vegetación registrada antes de erupción del Xitle
04 de mayo de 2026 , 9:02
Redacción/Quadratín México
CIUDAD DE MÉXICO, 4 de mayo de 2026.- Las del volcán Xitle son las lavas jóvenes más densamente pobladas del mundo. Aunque construir ahí es costoso, porque hay que cimentar en roca dura, estos terrenos han sido urbanizados debido a la expansión de la Ciudad de México, señaló Claus Siebe, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Al participar en el podcast Geofísica al Descubierto, de esa entidad universitaria, advirtió que es el más joven de los aproximadamente 200 conos volcánicos monogenéticos (que hacen erupción una sola vez) que conforman la Sierra de Chichinautzin. No tenemos la posibilidad de hacer pronósticos para saber cuándo podría volver a ocurrir una erupción.
Ese volcán produjo un vasto campo de lava, conocido en la actualidad como el Pedregal, que por sus características morfológicas “se ve muy joven”: tiene poca vegetación y menor desarrollo de suelo, recordó al abordar el tema Ciudad sobre lava: la historia eruptiva del Xitle.
Debajo hay ruinas arqueológicas, la más conocida es la pirámide de Cuicuilco. “Se cree que fue uno de los primeros espacios urbanos en el centro de México. La incipiente urbe fue impactada directamente por la erupción hace mil 670 años; la lava cubrió por completo el asentamiento, con excepción de la pirámide, debido a sus dimensiones, detalló.
Se sabe con certeza que esa región, que incluía Copilco, fue abandonada. No se conoce cuántos habitantes eran, pero debieron migrar y si Teotihuacan ya existía tal vez ahí encontraron un hogar e incidieron en el crecimiento poblacional de la “ciudad de los dioses”, apuntó.
En este contexto, el universitario explicó: “el centro del país se encuentra atravesado por el cinturón volcánico mexicano, que va de las costas del Océano Pacífico al Golfo de México. La Sierra de Chichinautzin y el Popocatépetl lo conforman, donde hay grandes estratovolcanes y monogenéticos. Ese es el caso del Xitle.
Este coloso, abundó, es diferente a otros conos que vemos en el paisaje alrededor de la Ciudad de México. La mayoría son de composición andesítica, es decir, rica en sílice, lo cual produce lavas viscosas, que no fluyen con facilidad. En cambio, hay un pequeño porcentaje que son de composición basáltica y fluyen con mayor facilidad, como en este caso. “De ese modo vemos lavas cordadas (parecen cuerdas)”.
Mencionó que desde tiempos remotos la lava ha sido explotada y usada en la construcción de Tenochtitlan, por ejemplo. “En los vestigios arqueológicos en el centro de la ciudad se pueden encontrar fragmentos de ese material, que probablemente transportaban en canoas. También se le reconoce en edificios coloniales. Las canteras estuvieron en operación desde tiempos antiguos”.
La erupción, relató, calcinó la vegetación y solo quedó la roca. Las lavas más distantes llegaron a aproximadamente 12 kilómetros del cono del Xitle, y abarcaron un territorio de alrededor de 70 kilómetros cuadrados que paulatinamente ha sido recolonizado por la flora y fauna. “Ese proceso tarda miles de años, hasta que finalmente se forma suelo nuevo”.
Las rocas volcánicas gradualmente se convierten en suelo, que es particularmente fértil y permite dar sustento a grandes poblaciones, destacó el experto.
Ni la vegetación ni los animales se han recuperado a los niveles que existían previo a la erupción, ya que antes de que eso ocurriera “llegó la mancha urbana y lo invadió todo”, concluyó Claus Siebe.
Crónica
https://www.cronica.com.mx/metropoli/2026/05/04/el-calor-no-es-parejo-asi-golpea-la-isla-urbana-a-las-colonias-mas-vulnerables-de-la-cdmx/
El calor no es parejo: así golpea la isla urbana a las colonias más vulnerables de la CDMX
Por Gerardo Mayoral
mayo 04, 2026 at 9:00a.m. GMT-6
El calor no es parejo: así golpea la isla urbana a las colonias más vulnerables de la CDMX
(Daniel Augusto)
La isla de calor en la Ciudad de México no pega parejo, el fenómeno se concentra donde la ciudad se volvió más dura, con menos árboles, más concreto, más asfalto, más techos y más tráfico.
En la capital, la Universidad Autónoma de México (UNAM) ha estimado que la urbanización añade alrededor de 3 °C al calentamiento local y que, en algunas alcaldías, el incremento llega a 4 °C; además, la suma entre cambio climático e isla de calor ya ha elevado cerca de 4 °C la temperatura de la ciudad respecto al último siglo. Incluso la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) ha dicho que, en ciertos puntos, las diferencias pueden llegar a ser todavía mayores por las noches.
La ciudad se calienta más donde se selló el suelo y se comprimió la vida urbana. “La isla de calor urbano superficial y su manifestación en la estructura urbana de la Ciudad de México”, estudio del Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial, indica que las temperaturas superficiales nocturnas más altas se concentran en el centro-norte, especialmente en alcaldías como Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Benito Juárez; al mismo tiempo, las zonas menos consolidadas y con mayor cobertura natural registran temperaturas más bajas.
El calor no es parejo: así golpea la isla urbana a las colonias más vulnerables de la CDMX (Victoria Valtierra Ruvalcaba)
El mismo trabajo halló correlaciones positivas entre calor diurno y mayor coeficiente de ocupación del suelo, mayor densidad habitacional, más unidades económicas y mayor porcentaje de calles pavimentadas. En cambio, las correlaciones negativas aparecen donde hay más área libre, más espacio público y mayor altura sobre el nivel del mar.
“Aquí el calor se queda atrapado entre las casas. En la tarde no corre el aire y en la noche las paredes siguen calientes. Dormir se vuelve complicado, sobre todo en los cuartos de lámina”, cuenta Erika Ramos, habitante de la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, en Iztapalapa.
Más de Metrópoli
La desigualdad verde también es territorial. La Sedema reporta una superficie promedio de áreas verdes de 7.54 m² por habitante en la CDMX, pero la distribución es muy desigual. Benito Juárez y Milpa Alta aparecen con apenas 2.2 m² por persona; Cuauhtémoc con 3.6; Iztacalco con 5.0; Xochimilco con 5.0; e Iztapalapa con 5.4. En contraste, Miguel Hidalgo llega a 15.4 m² y Coyoacán a 15.0.
El calor no es parejo: así golpea la isla urbana a las colonias más vulnerables de la CDMX (Edgar Negrete Lira)
Ese promedio capitalino, además, queda por debajo del mínimo de 9 m² por habitante que suele tomarse como referencia internacional en estudios urbanos y de salud pública.
La fotografía urbana importa tanto como el termómetro. La isla de calor surge por “hacer más calor”, pero también porque edificios, banquetas y asfalto absorben la radiación solar y la liberan lentamente.
La UNAM ha descrito el centro de la capital como una superficie “impermeable, caliente y dura”, sin áreas verdes ni cuerpos de agua suficientes para amortiguar el calor; por eso en la ciudad la diferencia entre la zona más caliente y la más fresca puede rondar los 10 °C. Un estudio clásico sobre las ondas de calor en la CDMX documentó que el contraste urbano-rural pasó de alrededor de 6 °C a 10 °C conforme creció la mancha urbana durante el siglo XX.
“En el Centro el problema no es nada más que nos dé el sol directo. El piso, los edificios, todo irradia calor. Si trabajas en la calle, lo sientes en los pies y en la cara al mismo tiempo. Cuando acaba el día te sientes quemado, cansado y con mucho bochorno, aunque esté nublado la mayoría del tiempo”, comenta un comerciante en la zona de La Merced, en la alcaldía Cuauhtémoc.
El calor no es parejo: así golpea la isla urbana a las colonias más vulnerables de la CDMX (Edgar Negrete Lira)
La desigualdad social y la térmica se montan una sobre la otra. En una lectura reciente sobre las islas de calor de la capital, especialistas de la UNAM y de la Ibero apuntaron que las alcaldías con menor índice de desarrollo e ingreso per cápita son las más afectadas; el estudio identifica diferencias de hasta más de 4 °C en esos territorios.
La UNAM indica que las zonas más afectadas son Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco, Cuauhtémoc, Azcapotzalco y Coyoacán, mientras que Benito Juárez y Miguel Hidalgo presentan menor presencia del fenómeno y Milpa Alta, Iztapalapa y Xochimilco lo padecen de forma importante o moderada.
Algunas calles se sienten como hornos urbanos y otras no. El Centro Histórico y La Merced son considerados espacios donde el sol rebota en piedra, lámina, concreto y lonas, mientras que en Polanco la sombra de parques y camellones arbolados baja la sensación térmica.
Además, las alcaldías con más árboles, parques y continuidad de copa arbórea ofrecen un efecto de enfriamiento, y Venustiano Carranza carga además con grandes superficies duras asociadas a la infraestructura aeroportuaria.
“Yo antes vivía en Iztapalapa y el calor era insoportable al salir a la calle, pero aquí sí se siente diferencia. Sales del departamento y hay sombra, hay árboles. Aun así, el calor ha aumentado en los últimos años, pero no es comparable con otras zonas de la ciudad”, señala Ana Sofía, residente de Polanco, en Miguel Hidalgo.
El problema también tiene un rostro sanitario. Las ondas de calor en la CDMX aumentaron su frecuencia. El climatólogo mexicano y pionero en la investigación de climatología urbana a nivel mundial, Ernesto Jáuregui, documentó que pasaron de 6 eventos por década a 16 por década en los años noventa, y que se presentan sobre todo entre marzo y mayo, cuando la humedad relativa baja y el estrés térmico sube.
Advierte que el riesgo de muerte y enfermedad seria crece sobre todo en adultos mayores y entre la población urbana pobre. En otra actualización de clima capitalino, la UNAM recordó que entre 1920 y 2014 la temperatura mínima anual promedio en Tacubaya subió de 8 a 12 °C, y la máxima de 23 a 25 °C; además, los periodos cálidos con más de 30 °C se multiplicaron.
La isla de calor también complica el agua. Sedema explica que aproximadamente 60% del agua que consume la CDMX proviene del acuífero subterráneo y el resto se bombea desde otras cuencas; por eso las barrancas urbanas y el suelo de conservación son piezas clave para la recarga, la infiltración y la regulación del microclima.
La vegetación, además de brindar sombra, también favorece la humedad, reduce la temperatura y ayuda a que el suelo infiltre agua en vez de rebotarla como escurrimiento. En una ciudad con calor más intenso y lluvias cada vez más concentradas, perder vegetación significa perder al mismo tiempo enfriamiento, absorción y resiliencia hidráulica.
Por eso las soluciones no pueden limitarse a “plantar un arbolito” aislado, según advierten las autoridades locales, quienes coinciden en tres frentes: más copa arbórea continua, superficies claras o reflectantes en azoteas y pavimentos, y recuperación de corredores verdes y azules que conecten parques, camellones, barrancas y cuerpos de agua.
UNAM Global reportó que una estrategia de azoteas blancas podría ayudar a enfriar la ciudad y que el equipo de investigación recomendó empezar por Ciudad Universitaria y luego expandir la medida al resto de la capital. En paralelo, la propia Sedema ha planteado que la gestión del arbolado debe articularse con la planeación urbana, no quedarse solo en mantenimiento disperso por alcaldías.
Billie Parker
Doctora a los 89 años: una vida dedicada al estudio.
Por Billie Parker Noticias -4 mayo, 2026
*Marta Elena Guerra, la persona más longeva en obtener ese grado en la UNAM.
*Durante cuatro décadas compartió sus conocimientos como docente en la Facultad de Filosofía y Letras.
¿Qué significa cumplir 89? Para Marta Elena Guerra Treviño la respuesta es simple: doctorarse en la UNAM y seguir haciendo lo que le apasiona tanto, aprender. “Es una satisfacción increíble el lograr una meta fijada tres décadas antes”, expresa con una alegría que envuelve la estancia del hogar que la ha visto crecer como profesionista, docente, mujer y madre.
Hoy es la persona más longeva en obtener un doctorado en la Universidad Nacional, institución en la que quiso formarse desde joven, pero a la que ingresó hasta los 42 años, cuando comenzó con la licenciatura en Lengua y Literaturas Modernas Inglesas (Letras Inglesas) en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL).
Marta Elena, la mayor de cuatro hermanos, ha sido una disciplinada del estudio desde niña. “En primer grado fui una alumna maravillosa. Después mis calificaciones bajaron porque salíamos a las seis de la tarde y, como mi papá trabajaba en un banco, llegábamos a casa de noche y a esa hora debía practicar piano. En cuarto de primaria cambiamos de colegio, salía más temprano”.
Sus primeros acercamientos a las letras inglesas ocurrieron cuando estudió el high school en Estados Unidos. No obstante, siempre tuvo interés por aprender francés. “Me mandaron a Canadá y ahí me enseñaron francés, en inglés. Me encantó y supe que era lo mío. Regresé a México a los 18 años para entrar a la UNAM, pero, ¡sorpresa!, la preparatoria que cursé en el extranjero no se validaba aquí”.
Así comenzaron sus primeras experiencias como profesora, vocación que surgió en su niñez, cuando jugaba con sus hermanos y abuela a ser maestra. Ofreció lecciones gratuitas de francés en un colegio de monjas a cambio de que ellas la dejaran cursar el bachillerato por las mañanas, pues por las tardes su padre no le permitía asistir a clases. “Era un ser humano lindísimo, aunque también muy tradicional y rígido”.
Imagen intervenida: foto original Erik Hubbard.
Al concluir, trabajó unos años y después se casó con el científico y académico de la UNAM Carlos del Río Estrada. Cuando el menor de sus hijos empezó a ir a maternal, se empleó como docente. “Pagaban mal y busqué hacer una carrera porque no podía escalar laboralmente por falta de medios. Mi esposo me comentó que recién empezaba el Sistema de Universidad Abierta (SUA). Entré a la licenciatura en 1979”.
Recibió su título el 8 de abril, acompañada de sus familiares y rodeada de amigas, compañeras de trabajo, sinodales, así como de su asesora de tesis, Ileana Rojas, todas ellas mujeres que la han impulsado a alcanzar sus sueños
Trayectoria en la Universidad
Para Marta Elena Guerra, ingresar a la UNAM le provocó sentimientos encontrados. Por un lado, estaba feliz de convertirse en alumna, pero, por otro, sentía pavor de enfrentarse a un sistema nuevo y diferente para ella. Pese a querer dedicarse a las letras francesas, el destino la encaminó a las inglesas, algo que al final disfrutó gracias a que las y los maestros que le impartieron clases le dieron perspectivas diferentes sobre la vida.
Al recorrer los pasillos de la biblioteca de la FFyL, que tantas veces frecuentó, recuerda con afecto los momentos que marcaron su trayectoria como estudiante. “En el primer semestre pensé en abandonar porque se me complicaba entender cómo funcionaba el SUA. Le expuse esto a una de mis profesoras, quien me planteó: ‘si en tercer semestre te quieres ir, hazlo, antes no’. Llegado el momento, ya no quise darme de baja, pues dos compañeras me ayudaron a comprender cómo estudiar y, a cambio, les enseñé inglés. La Facultad se convirtió en mi segundo hogar”.
Con su tenacidad y compromiso de siempre, criaba a sus cuatro hijos e hijas durante el día y, por las noches e incluso madrugadas, se dedicaba a estudiar y a hacer tareas. Se tituló con mención honorífica a los 46 años. Tres meses después le ofrecieron trabajar como docente en el Departamento de Lenguas de la FFyL (DELEFyL), algo que hizo a lo largo de cuatro décadas. “Al jubilarme tuve que renunciar a dar mis clases, que me encantaban. Esa experiencia me dejó un gozo increíble”.
Su jovialidad, generosidad y calidez marcaron a cientos de estudiantes que tomaron Comprensión de Lectura en Inglés en el sistema que tanto se le había dificultado cursar a ella. Del mismo modo, dejó huella en quienes colaboraron a su lado en el Departamento de Servicio Social e Idiomas del SUAFyL, donde también se desempeñó durante 40 años.
“Teníamos cubículos largos, angostos y sin puertas, les decíamos las caballerizas. Un día llegué y me encontré con que ya no podía ocupar el mío, habían sacado mis cosas. Carlo, un compañero, me ofreció el suyo, pero me negué porque no cabíamos ambos. Él insistió: ‘Yo me voy a la biblioteca. Tú no puedes atender a alumnos a medio pasillo y sentada en el piso’. Fue conmovedor porque dejó todas sus pertenencias para dármelo a mí. A la fecha somos buenos amigos”, rememora con cariño.
Su entusiasmo por crecer académicamente la llevó, en 1986, a hacer una maestría en Letras Inglesas. “Tuve una profesora estupenda, egresada de Teatro, Luisa Josefina Hernández. Gracias a ella, mi gusto por la literatura creció. Cursé 18 meses más sólo por tomar clases con ella, yo ya no tenía prisa”.
Cuando su esposo falleció, Marta Elena Guerra Treviño encontró consuelo en la Universidad y, tiempo después, elaboró su tesis bajó la dirección de Federico Patán. “Fue maravilloso trabajar con él. El tema que desarrollé fue sobre el totalitarismo en la literatura”.
Vida unida a las aulas
Motivada por demostrarse a sí misma que podía obtener un grado más, Marta Elena aprovechó su experiencia como docente para entrar al doctorado en Pedagogía. “Hice mi tesis sobre la institucionalización del DELEFyL. Me costó trabajo porque no soy muy ducha para la computación, pero todo mundo me apoyó. Fue una simbiosis muy padre”.
El 13 de febrero de 2026 tomó protesta y se convirtió en la persona más longeva en doctorarse en la Universidad Nacional. “Lo logré ahora que ya no trabajo y que estoy jubilada, pues era algo que quería hacer. Esperaba obtenerlo el día de mi cumpleaños, el 20 de enero, pero por azares del destino fue un poco después”.
Desbordada de alegría y entre ramos de flores, Marta Elena recibió su título el 8 de abril, acompañada de sus familiares y rodeada de amigas, compañeras de trabajo, sinodales y de su asesora de tesis, Ileana Rojas, todas ellas mujeres que la han impulsado a alcanzar sus sueños.
El acto sirvió también como escenario para que Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort, directora de la Facultad de Filosofía y Letras; Ivonne Ramírez Wence, titular de la Dirección General de Administración Escolar; Cecilia Silva Gutiérrez, coordinadora general de Estudios de Posgrado, y Ana María Salmerón Castro, responsable del posgrado en Pedagogía, reconocieran y honraran su trayectoria en la UNAM.
Hoy, esta puma de corazón sigue uniendo su vida a las aulas. Enfática y sin atisbo de dudas, concluye: “Voy a estudiar herbolaria porque ya me realicé en lo que yo quería y ahora esto es por gusto, para ver si puedo ayudar a los demás a que no tomen tanta pastilla”.

